Si alguien que querés necesita ayuda, vos también merecés apoyo
La familia forma parte del tratamiento. Te acompañamos para que puedas acompañar.
Por qué importa
Lo que pensamos, sentimos y hacemos se influye mutuamente
Desde la perspectiva del tratamiento, existe una influencia recíproca entre lo que uno piensa, siente y hace, y el contexto en el que eso sucede.
Cómo reacciona cada miembro de la familia ante los demás depende de sus creencias sobre sí mismo y sobre cómo "debería" ser la familia. Esas creencias influyen en lo que cada uno percibe y recuerda, en cómo interpreta lo que hacen los otros y en lo que espera de ellos.
Cuando las creencias de unos chocan con las de otros, aparecen sesgos y reacciones emocionales que pueden originar y sostener conflictos y patrones de comportamiento que no ayudan.
Terapia familiar
Un cambio en uno mueve a todos
La forma en que respondemos al comportamiento de los otros influye en que ese comportamiento continúe o no.
Como conducta, pensamiento y emociones están profundamente vinculados dentro de una familia, un cambio en uno repercute en los demás. Por eso, en la terapia cognitivo-conductual familiar trabajamos para modificar ciertos patrones de creencias en los distintos miembros, y así lograr un cambio en el comportamiento y en el estado emocional de cada uno.
Apoyo terapéutico familiar
No tenés que atravesarlo solo
Actividades junto a los pacientes
Espacios grupales e individuales
Apoyo psicológico para afrontar el tratamiento de su ser querido
Consideramos la atención y contención familiar como prioritaria una vez que la persona ya está en proceso de cambio.
Estamos para escucharte
Contanos qué está pasando en tu familia
Un asesor te orienta sobre los próximos pasos, con absoluta confidencialidad.